Miércoles 10 de Febrero de 2016

Miércoles de Ceniza

Lecturas: Jl 2, 12-18; Sal 50, 3-6.12-14.17; 2Cor.5,20--6,2; Mt 6, 1-6.16-18

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo

 

Jesús dijo a sus discípulos: 
Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre que está en el cielo. 
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. 
Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 
Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. 
Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa. 
Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 

 

Palabra del Señor

 

REFLEXIÓN

 

La limosna, la oración y el ayuno son tres pilares de la vida de piedad. Pero prestemos mucha atención al texto: es fundamental practicarlas en el encuentro con el Padre y no para hacer una demostración de religiosidad ante los demás.  

ORACIÓN

Padre Dios, que no desaproveche este tiempo propicio de hoy para escuchar a Jesús en purificar mis prácticas de limosna, oración y ayuno, pensando que más adelante tendré tiempo.

Extraído de

Evangelio Cotidiano 2016

Comentario y oración

Editorial San Pablo